Alcé la cabeza y lo único que pude ver fue sus grandes ojos marrones, casi negros. Me quedé un rato así, sin decir nada. Solo podía escuchar mi respiración, muy agitada.
-¿En qué piensas?- Me dijo. Sentí una preocupación en su voz, algo que me hizo volver a la realidad.
-No quiero que me dejes. Nunca.- Le susurré, para que solo pudiese escucharme él.
Sonrió, aliviado.
-Nunca te dejaré... - Me agarró la mano derecha y me sonrió con esa sonrisa que tanto me gusta y me tranquiliza.- Pero a cambio te pediré algo.
-¿El qué? -Fruncí levemente el ceño, porque no me esperaba esa respuesta de su boca.
-Que tú tampoco me dejes- Concluyó, aún sonriendo.
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12/28/2012
12/06/2011
Ilusiones.
Correr a toda velocidad, hasta que tus piernas no puedan soportar más el esfuerzo y caigas derrotado sobre el suelo. Pero cuando yo avanzo tres pasos, tu retrocedes unos cinco. Aunque corra con todas mis fuerzas, nunca puedo llegar hasta ti. Estiro mi brazo con la intención de poder agarrarte de alguna parte de tu cuerpo y hacer que vengas a mí pero estás tan lejos que me cuesta. ¿Y si tengo que recorrer un millón de kilómetros para llegar hasta ti? Los haré, aunque tenga que ir andando o nadando, con un frío estremecedor o un calor ardiente. Lo haré por ti. Pero lo único que quiero cuando llegue hasta ti, es encontrarte con los brazos abiertos, una sonrisa en la cara y las palabras mágicas saliendo de tu boca: "Te quiero".
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amor,
distancia,
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tú
11/30/2011
Quiero.
Solo sé que te quiero. Quiero estar contigo. Quiero abrazarte. Quiero besarte. Quiero hacer el amor contigo. Quiero verte desnudo. Quiero ducharme contigo. Quiero dormir a tu lado. Quiero despertarme con tus susurros en mi oído. Quiero comer contigo. Quiero vivir contigo. Quiero llorar a tu lado. Quiero curarte cuando estés herido. Quiero amarte. Quiero que me ames.
5/17/2011
Tú y solamente tú.
5/13/2011
Lo único que quiero, es saber apreciar las cosas.

Tu voz salió como si de un suspiro se tratase. Tus labios rozaron las míos, con algo de vergüenza. Tus manos, recorrieron todo mi cuerpo, investigando cada detalle de él. Y tus ojos, azules grisáceos, me miraban con una ternura tan bonita, que entraban ganas de llorar...
Pero esto ya acabó, y lo único que me queda son mis recuerdos. Quiero engañarme diciéndome a mi misma que volverás a mi cama, el lugar donde estaba toda mi vida. Porque todo mi vida, eras solamente tú, y ya no me queda nada.
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